
Todo pasó muy rápido. Ni siquiera lo vi venir. De pronto estaba escribiendo una carta, cuando sonó el teléfono de la casa. “Aló, buenas tardes, se encontrará Carlos”, se escuchó por el auricular. Al otro lado de la línea una linda niña de 16 años llamaba para “conversar”, tal vez para hacerse la interesante, tantear el terreno, o bien para desechar al interlocutor y hacer otra llamada tras colgar y seguir con su rutina pre fin de semana, pero lo que cuento era raro ya que era uno el que siempre andaba llamando, lo contrario era considerado como que existía algún interés especial. La cosa era simple, todos teníamos una agenda con números de teléfonos de las casas de las niñas, tesoros preciados obtenidos en fiestas o bien tras la presentación en algún panorama. Pero no todo era así de simple, pues si llamabas te podías encontrar con la voz de la mamá al otro lado de la línea o lo que era peor, del papá. Este era el gran inquisidor acerca de tus intensiones para con su hija, estaba dotado de un oído especial para captar mentiras piadosas, burdas o bien inocentes. Así era la cosa.
Respecto de la carta, están claros que no estoy hablando de un mail. Los sobres se compraban en quioscos junto con las estampillas y cada 5 ó 6 cuadras aproximadamente Correos de Chile tenía unos buzones pintados de amarillo con azul en la punta, o sea eran inconfundibles. Uno escribía tanto para las amigas de Santiago como las de provincia y, si Murphy no se entrometía, en tres días la carta debería haber llegado a destino. Si te escribían ese mismo día, cosa poco probable, en 6 días desde que te pasaste la tarde creando una obra filosófica y cursi recibías una respuesta. Las cartas debían leerse rápido primero, para luego saborear cada palabra y hasta fijarse en que te habían respondido en una esquela (papel) rosado con motivos y en algunos casos hasta perfumados. Luego podías exhibir la carta cuál trofeo, independiente de lo que dijera, total inventabas el contenido y solo mostrabas las hojas a distancia.
Que tiempos más maravillosos. Nadie hablaba de la i-generaciones o bien de los jóvenes multitareas (multitasking). Ellos mataron las cartas y los teléfonos fijos, pero no tienen la culpa… Lo hicieron sin querer.
Respecto de la carta, están claros que no estoy hablando de un mail. Los sobres se compraban en quioscos junto con las estampillas y cada 5 ó 6 cuadras aproximadamente Correos de Chile tenía unos buzones pintados de amarillo con azul en la punta, o sea eran inconfundibles. Uno escribía tanto para las amigas de Santiago como las de provincia y, si Murphy no se entrometía, en tres días la carta debería haber llegado a destino. Si te escribían ese mismo día, cosa poco probable, en 6 días desde que te pasaste la tarde creando una obra filosófica y cursi recibías una respuesta. Las cartas debían leerse rápido primero, para luego saborear cada palabra y hasta fijarse en que te habían respondido en una esquela (papel) rosado con motivos y en algunos casos hasta perfumados. Luego podías exhibir la carta cuál trofeo, independiente de lo que dijera, total inventabas el contenido y solo mostrabas las hojas a distancia.
Que tiempos más maravillosos. Nadie hablaba de la i-generaciones o bien de los jóvenes multitareas (multitasking). Ellos mataron las cartas y los teléfonos fijos, pero no tienen la culpa… Lo hicieron sin querer.
3 comentarios:
Estimado Carlos, te comento que soy de la generacion intermedia los que vivimos eso en segunda persona, los que nuestros hermanos grandes hacian esas cosas de las cartas, nosotros los de los 90 le cantavamos una cancion a la chikilla que nos gustase, fuymos el ultimo grito del rock, el grunge, igua debe gaber sido muy entretenido el nerviosismo de esperar la respuesta, ya que ahora es todo inmediato, con los celulares, mails, etc, que increible lo de los jovenes multitasking. podrias profundisar en el tema, creo ke seria bastante entretenido.
saludos!!!
Felipe V.
yo tb creo, no keda otra es la razon de ser o creas o te desvaneces....
bueno encontre esta cancion antigua ke se llama creo en un caset ochentero de fito paez, la envio al ciber espacio
la teconologia es una cracion .
abrazos carlitos ven a verme a mi nueva casa.
no llega mucho internet pero sirve.
besos.
chichi.
Creo que aun tal vez piensas en mi
creo poder captarlo
creo que al final nada tiene fin
creo desesperado
Creo que morir es una sensacion
creo que vivir podria serlo
pero ahora es algo mucho mas real
Creo que sali a ver un poco el sol
creo que te vi
bailando Beatles en alguna vieja casa del lugar
Creo que aun tal vez piensas en mi
creo poder captarlo
y ya no quiero verte tan triste, triste asi
creo que estas llorando
Letra de Creo - Fito Paez - Sitio de letras.com
Me acuerdo que abri la puerta y eras vos
despues me perdi
mirandote desnuda y te reias de mi cara de maldad
entonces senti la cima del amor
y si me cai no importa
porque todo todo todo todo todo esto es de los dos
No quiero nada que nos haga mal
yo creo..
yo creo y con eso basta
Creo que aun tal vez piensas en mi
creo poder captarlo
Creo..
de alguna forma, nena, vas a salir
por esa puerta, nena, vas a salir..
yo creo..
Me emociono casi saco pañuelo y lloro, realmente cuantos recuerdos y unos cuantos contigo. Un beso MP
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