viernes, 25 de marzo de 2011

¡Perdido en una cartera!



Intriga y da vértigo al mismo tiempo. Lo digo por experiencia propia: la cartera de mi señora es peligrosa. Ojalá nunca hubiera buscado mis llaves allí. Entre cierres y bolsillitos de dudoso uso me perdí y navegué por largos minutos en esta especie de bolso que parecía no tener fondo.
Encontré cosas extrañas: un pañuelito desechable, sólo uno; tres muestras de cremas a medio acabar; un par de colet de color adolescente; dos sachet de champú con un pedazo de revista pegada; innumerables boletas de tiendas que ya no existen; un lápiz delineador sin punta y hasta una cuchara de postre.

¿Y mis llaves? A estas alturas mientras rebuscaba se oían monedas sueltas y aparecían billetes de escasa denominación caídos de una obesa billetera, que no me atreví a abrir más por temor a encontrar cosas como tiras de remedios, pero sin ninguna pastilla.

No quiero juzgar el desorden en el interior de una cartera como la de mi mujer, porque ella si lo entiende. Tras dos zangoloteos cayeron mis llaves. Parece que esa es la técnica. Así que cuando quiero encontrar algo ya no busco de a poco, zamarreo, abro y encuentro lo que busco. ¿No será mágica?

sábado, 5 de marzo de 2011

En deuda con la alfabetización digital


Sin pensarlo ni proponérmelo este verano viajé al pasado. Me bastó una pregunta para quedar cómodamente instalado en algún punto entre 1990 y 1993, pero les transcribiré toda la conversación para ver si logran entenderme bien. Sucedió en Melipeuco, Novena Región.
-Si quieres, antes de ir a Santiago, me mandas un email.
-(Silencio y cara de pregunta)
-OK. No tienes mail Y ¿Conoces Facebook? ¿Algún tipo de chat?
-No
-¿Te enseñaron computación en el colegio?
-Si a meterme en Internet y buscar cosas.
-¿Pero si conoces un procesador de textos?
-No.
-Nunca escribiste en un computador.
-No
No exagero. A mi querida amiga Bruni de 22 años no le enseñaron a comunicarse vía internet y eso que estudió Técnico de Párvulos e hizo el servicio militar. Todo un logro por esa zona.
La alfabetización digital por esos lares es una bonita idea, pero que no alcanza a todos. Hay cybers en el pueblo para que algunos jueguen a matar alienígenas japoneses. Claro que ellos tampoco saben de redes sociales, foros, blogs y mails. Algunos entienden de esas cosas, pero son contados con los dedos de la mano.