miércoles, 18 de febrero de 2009

¿Se le soltaron las trenzas?

Patético, tercermundista y hasta ordinario fue el comportamiento que aprecié en la visita a Cuba de Michelle Bachelet. ¿Qué le pasó a la presidenta? Más que Jefa de Estado parecía calcetinera babeando por su ídolo de antaño, su líder revolucionario, un pellejudo Fidel Castro.
Presidenta ¿Estará consciente que hizo el loco en el caribe? Si representa la imagen del país (sic)espero que sea la de otro y no el del mío. Lo cierto es que fue con cara embobada y dulce sonrisa colegial a conversar con el dictador -le suena esa palabra- cubano cuyos crímenes de lesa humanidad le siguen pesando aunque haya delegado su potestad en su hermano Raúl. ¿Para qué? Yo le voy a contestar: para que Fidelito la usara y propusiera que Chile le de mar a Bolivia. Así siembra cizaña gratis el comunista ortodoxo que se esconde en esa cara de "viejo del saco".
En Chile, en tanto, el vocero de gobierno, que tiene un máster en universalidad con mención en todo, con el poco tino que maneja se dió el gusto de sacar a relucir ante la prensa los malogrados viajes del ex presidente Augusto Pinochet. Alguien que se apiade y me explique ¿Qué tiene que ver algo que pasó hace más de 20 años con una noticia de 2009? El ministro Francisco Vidal sabrá que por menos que eso internan a la gente en una clínica siquiátrica. Yo creo que nadie le ha advertido que transmite doble estándar, es el paladín de la demagogia y más encima hay quienes lo encuentran divertido.
Estamos mal. Debe ser por la crisis económica que hasta estamos ahorrando en neuronas y tenemos políticos patéticos. Espero que para las próximas elecciones nos demos el trabajo de invertir en personas que le hagan bien al país. Dios quiera que salga la ley del voto voluntario con inscripción electoral obligatoria. Si sigue la política chilena como está, de verdad que ese día pensaré que es feriado y me quedaré en cama comiendo sopaipillas.