Esto ya no da para más. Un medio culpó a Dios por la erupción del volcán Chaitén, que hasta hace sólo unos días figuraba en los mapas sólo como cerro y que obligó a evacuar a toda la población de esa localidad ubicada en la Región de Magallanes. Sin embargo, todos quienes recibieron albergue en Palena ya pueden respirar tranquilos, pues llegó para constatar el estado de la catástrofe la presidenta Michelle Bachelet. Sus palabras de aliento a la conmovida comunidad fueron alentadoras: "la ciudad podría ser arrasada en seis minutos si es que el volcán hace explosión y comienza a emanar material". Grande ella ¿quién la asesorará en materias comunicacionales? Pero en fin, no tiene la culpa, menos los expertos que ni sabían que en Chaitén había un volcán. Cuando la naturaleza habla, a veces ruge. Lo mismo ocurre en el terreno político, pero cuando los habitantes de una ciudad se sienten engañados, como pasó en Curepto con su indigno hospital, nuevecito, limpio, pero sin camas e infraestructura para atender a los enfermos y que fue inaugurado con bombos y platillos por la presidenta Michelle Bachelet. Pero no importa, ella no tuvo la culpa fue su equipo de avanzada quien armó el tongo. Enfurecida, por haber saludado a un enfermo que no era tal, la mandataria advirtió que "no aceptará más ineptitudes en su gobierno". Ahora si que ella es grande, reconoció que su administración esta formada por gente incapaz.
Bueno no piensen que estoy contra ella, pero ya van dos veces que se sube al avión presidencial (alias "El Calambrito") y tras un vuelo de 5 minutos debe devolverse a tierra por problemas técnicos.
No estoy diciendo que sea "yeta" o lleve la mala suerte...mejor toco madera tres veces y le rezo a Sor Provoste, la destituída Ministra de Educación...y conste que no soy supersticioso.